Cuando miras
el pasado con realismo, sin ilusiones, o idealismos, te das cuenta que todo
tuvo sentido. No eres víctima, o el victimario, fueron las circunstancias de la
vida, el galope de los actos, el destino que se hizo poema en la ingravidez de
la incertidumbre..
El bien y
el mal se tornan relativos, por que todo trae una consecuencia positiva y
negativa al mismo tiempo.
Soy
infinitamente feliz, liberada de los espejismos, y los ídolos de barro. Disfruto
de la pluma solitaria que se eleva por las palabras del viento frio, como si la
muerte jugara a ser niña soplando con su aliento el alma de paloma rendida.
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