martes, 26 de noviembre de 2013

liberada de los espejismos

Cuando miras el pasado con realismo, sin ilusiones, o idealismos, te das cuenta que todo tuvo sentido. No eres víctima, o el victimario, fueron las circunstancias de la vida, el galope de los actos, el destino que se hizo poema en la ingravidez de la incertidumbre..
El bien y el mal se tornan relativos, por que todo trae una consecuencia positiva y negativa al mismo tiempo.
Soy infinitamente feliz, liberada de los espejismos, y los ídolos de barro. Disfruto de la pluma solitaria que se eleva por las palabras del viento frio, como si la muerte jugara a ser niña soplando con su aliento el alma de paloma rendida.

domingo, 6 de octubre de 2013

Pandemonio

Me gustaba más cuando, de buenas a primeras, mandábamos todo al carajo y tomábamos un taxi al Jorge Chávez a la menor contrariedad. Las responsabilidades, los jefes, las familias, las deudas, la leche o la pensión, la gripe aviar o la porcina, todo al carajo. Llegábamos al mostrador de la aerolínea con lo que llevábamos puesto y comprábamos dos tickets con rumbo a cualquier lugar, qué importaba, a cualquier destino para el que hubiera asiento disponible. Nunca viajé tanto como contigo, nunca sentí esa urgencia de tener siempre saldo suficiente en la tarjeta, el tanque de gasolina y el de oxígeno siempre llenos, las visas vigentes, múltiples e indefinidas para todos los países que cupieran en los planes. Nunca leí tanto como en tus días, nunca escribí tanto. Leíamos los mismos libros al mismo tiempo, recitándolos, subrayándolos, compartiéndolos o arranchándonoslos como animales hambrientos. Rapeábamos, sentados frente al fuego, las letras de los cánticos de misa como si fueran un conjuro demoníaco: tú has venido a la orilla/_no has buscado ni a sabios ni a ricos_ / tan solo quieres que yo te siga. O también, por qué no, las de los valses criollos, a grito pelado: para que sepan todos / que tú me perteneces / con sangre de mis venas /_te marcaré la frente_. Nunca bailé tanto, canción tras canción tras canción, como un aborigen enloquecido, empañando todos los espejos, tropezando con todo y con todos, aullando, gruñendo, maullando, ronroneando, bañado en sudor propio y ajeno. Canción tras canción tras canción. Nunca me reí tanto como contigo, conchetumadre. Las cojudeces más pequeñas desencadenaban las más grandes carcajadas. Y ni siquiera fumábamos. Vivíamos a grandes sorbos, como quien se come un helado que se derrite en el verano, como si alguien nos estuviera persiguiendo, como si la batería se nos fuera a terminar, con una desesperación lujuriosa y vulgar, con la intensidad de dos enfermos terminales. Nunca he vivido tanto y nunca he escrito tanto, en consecuencia. He escrito sobre desastres naturales y tragedias íntimas, sobre epidemias, fiebres y modas, sobre estados de ánimo y fraudes electorales. Sobre parientes muy cercanos y civilizaciones muy lejanas. Sobre congresistas y descuartizadores, fletes, poetas y copetineras, Pero sobre nadie he escrito más que sobre ti.
Me gustaba más cuando hablábamos hasta quedarnos dormidos. Cuando la última conversación del día ingresaba en esa fase morosa en que las frases soñolientas comienzan a hacerse balbuceantes, esporádicas, absurdas. Esa dulce modorra en la que, a una pregunta cualquiera –¿_ya te dormiste_?– sigue el silencio y después, el sereno, monótono ritmo de tu respiración y luego, de pronto, alguna oración sobresaltada e idiota –¡_El barco se va sin nosotros_!– procedente de la ignota región de lo no soñado, de aquello que estábamos a punto de soñar. ¿Estaremos aún a tiempo de sentarnos a elaborar un detallado inventario de sueños pendientes? Cambiaría un año entero de madurez profesional por una sola de esas noches frías en que nos acurrucábamos como dos vagabundos a la intemperie, nos estrechábamos tanto que hasta los brazos se dormían de tanto abrazar, hasta que todo se dormía. Too late, baby. El barco se fue sin nosotros. Guarecido debajo de ti he dormido la mayor cantidad de noches de mi vida, mi traicionera aritmética esta vez no falla: sobre nadie he soñado más que sobre ti.
Me gustaba más cuando yo vivía tan lejos y tú me extrañabas y llamabas de larga distancia todas las noches. No sé si te gastabas el sueldo en tarjetas telefónicas o si me marcabas de memoria mi número interminable desde la perfecta intimidad de un locutorio, desde tu hermética cabina de acrílico y triplay. Era como si la distancia desdibujara mi identidad, mis facciones, mi ansiedad, mi olor, mi sexo para que –imaginariamente en mis brazos– pudieras sentirte perfectamente a salvo. Si vivía alguna aventura en un vagón del subway era solo para poder contártela más tarde. Si veía alguna película en el cine era solo para conminarte, entusiasmado, a que la vieras. Si, por la tarde, tomaba un café era, en realidad, para poder detallarte si había sido, grande o venti, latte, frappé o caramel macciato. La imposibilidad de verse era la manera ideal de estar tan cerca. Hablarte al oído por horas y horas se convertía entonces en una necesidad biológica, glandular, cardíaca, visceral. Vivir esperando la hora de emocionarnos como niños desglosando las escenas del guión del film que escribiríamos juntos mañana, discutiendo los diálogos, el casting, los movimientos de cámara, el soundtrack ideal, el afiche de la ópera prima, de la obra maestra, de la opus magna que nunca filmaremos. Una sensible pérdida para el arte, ciertamente, porque junto a nadie voy a brillar más que junto a ti.
Lástima que esta idea no se me ocurriera antes: me hubiera gustado morirme confiado en que, a la mañana siguiente, resucitaría en esa espléndida alegría que irradiabas en mis días. En aquellos días –ya remotos y extintos– en que toda la pasión, el amor, los sueños, la risa, la rabia y la melancolía no se habían reducido aún a escribirnos un maldito mensaje de texto al celular, una vez a la semana.

Beto Ortiz

martes, 23 de julio de 2013

Elogio a la mujer Brava Por Hector Abad



Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas.

A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.

La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran “no más usted me avisa y yo le abro las piernas”, siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).

A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.

Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.

Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.

Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas.. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.

¡Vamos hombres, por esas mujeres bravas!
Escritor y periodista colombiano (Medellín, 1958), ganó el primer premio Casa de América en España en 2000, y en China el premio a la mejor novela extranjera en 2005.

sábado, 22 de junio de 2013

La calle de la amargura

aqui en la calle de la amargura hago un recuento de los dañoss.....
son incalculables e irreparables hay demasiada destruccion
lagrimas que no consiguen apagar el fuego que hay en mi
donde habian ilusiones puertas x doquier solo quedan ruinas de mi
del firme impacto de tus manos, no sobrevivio mi precaucion
en el recuerdo de los daños me sales debiendo tantisimo amor
en el recuento de los daños, entre los desaparecidos mi resitencia y
mi voluntad y hay algo mutilado que he pensado que quizas sea mi dignidad
no yo no puedo reponerme de tu forma tan cruel de abrazarme si
sabias que no ibas a amarme que ganabas? con besarme

viernes, 24 de mayo de 2013

el tren de la vida

La vida es como un viaje en un tren, con sus estaciones, sus cambios de vías, sus accidentes! Al nacer nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros padres, y creemos que siempre viajarán a nuestro lado, pero en alguna estación ellos se bajarán dejándonos en el viaje solos.. De la misma forma se subirán otras personas, serán significativas: nuestros hermanos, amigos, hijos y hasta el amor de nuestra vida. Muchos bajarán y dejarán un vacío permanente.. Otros pasan tan desapercibidos que ni nos damos cuenta que desocuparon sus asientos! Este viaje estará lleno de alegrías, tristezas, fantasías, esperas y despedidas.... El éxito consiste en tener una buena relación con todos los pasajeros, en dar lo mejor de nosotros... El gran misterio para todos, es que no sabemos en que estación nos bajaremos, por eso, debemos vivir de la mejor manera, amar, perdonar, ofrecer lo mejor de nosotros... Así, cuando llegue el momento de desembarcar y quede nuestro asiento vacío, dejemos bonitos recuerdos a los que continúan viajando en el tren de la vida!

No busques trabajo

No busques trabajo. Así te lo digo. No gastes ni tu tiempo ni tu dinero, de verdad que no vale la pena. Tal como está el patio, con uno de cada dos jóvenes y casi uno de cada tres adultos en edad de dejar de trabajar, lo de buscar trabajo ya es una patraña, un cachondeo, una mentira y una estúpida forma de justificar la ineptitud de nuestros políticos, la bajada de pantalones eurocomunitaria y lo poco que les importas a los que realmente mandan, que por si aún no lo habías notado, son los que hablan en alemán.

No busques trabajo. Te lo digo en serio. Si tienes más de 30 años, has sido dado por perdido. Aunque te llames Diego Martínez Santos y seas el mejor físico de partículas de Europa. Da igual. Aquí eres un pringao demasiado caro de mantener. Dónde vas pidiendo nada. Si ahí afuera tengo a 20 mucho más jóvenes que no me pedirán más que una oportunidad, eufemismo de trabajar gratis. Anda, apártate que me tapas el sol.

Y si tienes menos de 30 años, tú sí puedes fardar de algo. Por fin la generación de tu país duplica al resto de la Unión Europea en algo, aunque ese algo sea la tasa de desempleo. Eh, pero no te preocupes, que como dijo el maestro, los récords están ahí para ser batidos. Tú sigue esperando que los políticos te echen un cable, pon a prueba tu paciencia mariana y vas a ver qué bien te va.

Por eso me atrevo a darte un consejo que no me has pedido: tengas la edad que tengas, no busques trabajo. Buscar no es ni de lejos el verbo adecuado. Porque lo único que te arriesgas es a no encontrar. Y a frustrarte. Y a desesperarte. Y a creerte que es por tu culpa. Y a volverte a hundir.

No utilices el verbo buscar.

Utiliza el verbo crear. Utiliza el verbo reinventar. Utiliza el verbo fabricar. Utiliza el verbo reciclar. Son más difíciles, sí, pero lo mismo ocurre con todo lo que se hace real. Que se complica.

Da igual que te vistas de autónomo, de empresario o de empleado. Por si aún no lo has notado, ha llegado el momento de las empresas de uno. Tú eres tu director general, tu presidente, tu director de marketing y tu recepcionista. La única empresa de la que no te podrán despedir jamás. Y tu departamento de I+D (eso que tienes sobre los hombros) hace tiempo que tiene sobre la mesa el encargo más difícil de todos los tiempos desde que el hombre es hombre: diseñar tu propia vida.

Suena jodido. Porque lo es. Pero corrígeme si la alternativa te está pagando las facturas.

Trabajo no es un buen sustantivo tampoco. Porque es mentira que no exista. Trabajo hay. Lo que pasa es que ahora se reparte entre menos gente, que en muchos casos se ve obligada a hacer más de lo que humanamente puede. Lo llaman productividad. Otra patraña, tan manipulable como todos los índices. Pero en fin.

Mejor búscate entre tus habilidades. Mejor busca qué sabes hacer. Qué se te da bien. Todos tenemos alguna habilidad que nos hace especiales. Alguna singularidad. Alguna rareza. Lo difícil no es tenerla, lo difícil es encontrarla, identificarla a tiempo. Y entre esas rarezas, pregúntate cuáles podrían estar recompensadas. Si no es aquí, fuera. Si no es en tu sector, en cualquier otro. Por cierto, qué es un sector hoy en día.

No busques trabajo. Mejor busca un mercado. O dicho de otra forma, una necesidad insatisfecha en un grupo de gente dispuesta a gastar, sea en la moneda que sea. Aprende a hablar en su idioma. Y no me refiero sólo a la lengua vehicular, que también.

No busques trabajo. Mejor busca a un ingenuo, o primer cliente. Reduce sus miedos, ofrécele una prueba gratis, sin compromiso, y prométele que le devolverás el dinero si no queda satisfecho. Y por el camino, gánate su confianza, convéncele de que te necesita aunque él todavía no se haya dado cuenta. No pares hasta obtener un sí. Vendrá acompañado de algún pero, tú tranquilo que los peros siempre caducan y acaban cayéndose por el camino.

Y a continuación, déjate la piel por que quede encantado de haberte conocido. No escatimes esfuerzos, convierte su felicidad en tu obsesión. Hazle creer que eres imprescindible. En realidad nada ni nadie lo es, pero todos pagamos cada día por productos y servicios que nos han convencido de lo contrario.

Por último, no busques trabajo. Busca una vida de la que no quieras retirarte jamás. Y un día día en el que nunca dejes de aprender. Intenta no venderte y estarás mucho más cerca de que alguien te compre de vez en cuando. Ah, y olvídate de la estabilidad, eso es cosa del siglo pasado. Intenta gastar menos de lo que tienes. Y sobre todo y ante todo, jamás te hipoteques, piensa que si alquilas no estarás tirando el dinero, sino comprando tu libertad.

Hasta aquí la mejor ayuda que se me ocurre, lo más útil que te puedo decir, te llames David Belzunce, Enzo Vizcaíno, Sislena Caparrosa o Julio Mejide. Ya, ya sé que tampoco te he solucionado nada. Aunque si esperabas soluciones y que encima esas soluciones viniesen de mí, tu problema es aún mayor de lo que me pensaba.

No busques trabajo. Sólo así, quizás, algún día, el trabajo te encuentre a ti.

Risto Mejide

jueves, 23 de mayo de 2013

demasiado tarde

Ella ya no te escribe tanto. Ya no te llama más. Cuando te escribe, ya no te dice las cosas bonitas que te decía antes. Se tarda en contestar y hasta es cortante. Cuando lo único que buscas es discutir con ella, se puede decir que realmente... no le importa, nada. Ella te hace sentir patético. Otros chicos le publican cosas en su muro y ella responde super linda, como solía contestarte a ti.
Empieza a salir adelante, a salir, a reír, a divertirse, a hablar y a coquetear con otros. Y ahora estas dándote cuenta de lo hermosa que ella es, ella es increíble ¿No? .Bueno pues lástima que sea demasiado tarde, porque ya la perdiste, por idiota. Hubo un tiempo en el que eras su mundo, su todo, la razón de su sonrisa.
Ella te quería, le importabas, hubiera dado todo por ti, pero tu la alejaste poco a poco con tus tonterías, con tus indiferencias. No te diste cuenta que ella era diferente al resto, ella no tuvo miedo de alejarse. Ella fue lo suficientemente fuerte como para dejarte ir ¿Y ahora de repente la amas? ¿Sabes cuanto dolor le causaste? ¿Tienes idea de todas las noches que no pudo dormir por pensar en ti? No, no la tienes. Así que no vengas con tu "Te extraño", porque la niña que lo hubiera dejado todo, por verte sonreír, la niña que estaba enamorada de ti, sin importar nada ni nadie, se ha ido, la perdiste para siempre. No la quieras recuperar con excusas, con pretextos, con palabras absurdas. Después de haberla lastimado tanto, lo mínimo que puedes hacer es dejar que sea feliz y hacerte a un lado

jueves, 16 de mayo de 2013

lejanos

tu y yo, podremos parecer iguales
pero estamos muy lejanos para eso,
hay hoyos de balas donde solia haber compasion
y hay violencia en mi corazon.

me mandaras al fuego
pero por  el no regresare,
podras culparnos de tus consecuencias
de lo que mucho que te falta por aprender..."

sábado, 20 de abril de 2013

Das vuelta mi mundo

..y das pies por cabeza y todo al revés,
lo imposible haces promesa y mi a cielo vuelves miel.

Hechicera de las noches que vuelves día lo oscuro,
antes oía los pájaros cantar, de veras los oía,
pero contigo el menor murmullo es un himno,
y todos los gritos al mirarte me valen murmullo.
Y ahora aún entiendo las estrellas al bailar contigo,
tienen al par tu son, y al mover tú los pies guían sus caminos.

Antes el mismo mundo me dolía,
cada latido como puñalada
cada suspiro como cicatriz profunda se hundía,
los pasos perdidos, los labios de palabras ahogadas,
ahora laten nuevos
ahora se hacen puertos
y cada herida tiene por sentido,
haber sido posta hasta ti por camino.

Das vuelta mi mundo y haces del horizonte mi hogar.

Ojalá mueran mis días en tu regazo,
ojalá amanezcan mis noches en tus labios.

Das vuelta mi mundo y mis suspiros laten en tu suspirar.


miércoles, 3 de abril de 2013

QUEDATE

dejame creer que tu eres mi mejor opcion,
vamos quedate -quedate, una vez mas!
O dejame quedarme en tu guarida y hagamoslo una vez y otra vez de diferente formas y colores.
hazme sentir que valio la pena esperar tanto
quedate en mi y dame tu cariño infinito, con gracia con calidos besos, fundete en mi..
quiero entregarme a ti de una manera desenfadada y loca,
quiero llegar a todos tus rincones y que tu penetres en lo mas hondo de mi alma,
quiero que seamos uno y nos quedemos asi hasta el infinito.

Normalidad

Para resarcir el desastre provocado por un cambio, una ruptura intensa y destructiva, hay que mentir en pequeñas cantidades, día a día: una breve palabra como una dulce negación; así pronto habrá nuevos representantes de la falsía sin importar los muertos y la atrocidad de aquellos decesos provocados por la ausencia de verdad.

La mentira debe prevalecer ante todo y ante todos.

Bolero

Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
pero a mí me basta con que me des
algo de lo tuyo.

Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.

Por ahí un papelito
que solamente dice:

Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.

martes, 12 de marzo de 2013

Notas_Parte 1


Siempre estabas allí, dispuesto,
Dispuesto a viajar a a medianoche si te lo pedia. Siempre  a mi encuentro
Dispuesto a traerme algo de comer, a veces fruta, a veces agua, todo era bienvenido
Dispuesto a soportar a escuchar mis quejas, mis opiniones, mis contradicciones y mis sarcasmos.
Dispuesto a acompañarme a dormir, sin la necesidad que pase algo.. solo compañía
Dispuesto a darme tu mano y brindarme una caricia en el rostro,
Tantas veces me hiciste compañía y ya no estas…
Es difícil entender por qué.. por qué cuando uno lo tiene todo es fácil distraerte con otras cosas,
Por qué el ser humano siempre busca complicarse tanto la vida, buscándole 5 patas al gato
El merecía toda mi aceptación, todo mi amor, no fue así… no podía cada vez que lo intentaba
Me consumia, me sofocaba, me sentía prisionera de mi propia trampa.
No podía forzarme a hacer algo que siempre he negado al resto sobre todo a mí misma..
Aunque ahora estes mediotriste y medioenojado conmigo, quizás no entiendas que el desear el mayor bien al otro es también una forma de querer, es de esa forma que te quiero, ojala podría sentir ese deseo, ese nerviosismo que tu sientes cada vez que me tienes muy cerca, juro que daría cualquier cosa por volver a sentir eso, pues todo tendría sentido..y seria a tu lado.
Ahora me veo aquí nuevamente sumida en esta soledad de mierda en mi cuarto,
Nuevamente, vuelvo a comenzar pero con nuevos aires.. en el fondo me siento medio optimista, siento venir ese aire que se llama libertad a mi vida, quizás el precio sea muy caro pero vaya que ya extrañaba esta sensación, como dice un amigo : Aun los sinsabores son necesarios aveces por que le ponen pimienta a la vida..


viernes, 8 de marzo de 2013

por estos tiempos...

el ser humano a lo largo de la historia ha demostrado su exasperante necesidad de hacer todo mas sencillo, a medida que ha avanzado en el tiempo inventa cosas que solo sirven para que pueda complacerse a si mismo, no solo con la tecnología sino también de manera ideología el ser humano es malicioso por naturaleza y le gusta complacerse en  el uso de las plataformas tecnológicas, no obstante fomenta mas el aislamiento individual de cada persona y tanto como darle estatus a alguien mas bien considero que unirse a facebook o a algún otra red social simplemente los hace sentir que pertenecen a algo, aunque realmente que somos en el ciber espacio? un grupo de caracteres interactuando con otro conjunto similar? cada día que pasa la humanidad se va desfragmentando a un paso mas rapido

viernes, 22 de febrero de 2013

Las 3 palabras mas extrañas



Cuando pronuncio la palabra Futuro,
la primera sílaba pertenece ya al pasado.
Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.
Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.

Wislawa Szymborska

Los Amorosos


Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.

Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.

Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.

Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.


J. Sabines.

El loco

En los jardines de un hospicio que conocí, vi a un joven de rostro pálido y hermoso, allí internado.

Y sentándome a su lado sobre el banco le pregunté:

-¿Por que estás aquí ?

Me miró asombrado y respondió:

-Es una pregunta inadecuada, sin embargo, la contestaré:

Mi padre quiso hacer de mi una reproducción de si mismo; también mi tío. Mi madre deseaba que fuera la imagen de su ilustre padre. Mi hermana me mostraba a su esposo navegante como el ejemplo perfecto a seguir. Mi hermano pensaba que debía ser como él, un excelente atleta. Y mis profesores, como el doctor de filosofía, el de música y el de lógica, ellos también fueron terminantes, y cada uno quiso que fuera el reflejo de sus propios rostros en un espejo.

Por eso vine a este lugar. Lo encontré más sano. Al menos puedo ser yo mismo.

lunes, 18 de febrero de 2013

Como haz cambiado Pelona!

Cómo has cambiado, pelona,
cisco de carbonería.
Te has vuelto una negra mona
con tanta huachafería.

Te cambiaste las chancletas
por zapatos taco aguja,
y tu cabeza de bruja
la amarraste con peinetas.
Por no engordar sigues dietas
y estás flaca y hocicona.
Imitando a tu patrona
has aprendido a fumar.
Hasta en el modo de andar
cómo has cambiado, pelona.

Usas reloj de pulsera
y no sabes ver la hora.
Cuando un negro te enamora
le tiras con la cartera.
¡Qué…! ¿También usas polvera?
permite que me sonría
¿Qué polvos se pone usía?:
¿ocre? ¿rosado? ¿rachel?
o le pones a tu piel
cisco de carbonería.

Te pintaste hasta el meñique
porque un blanco te miró
«¡Francica, botá frifró
que son comé venarique…!»
Perdona que te critique,
y si me río, perdona.
Antes eras tan pintona
con tu traje de percala
y hoy, por dártela de mala
te has vuelto una negra mona.

Deja ese estilo Bellaco,
vuelve a ser la misma de antes.
Menos polvos, menos guantes,
menos humo de tabaco.
Vuelve con tu negro flaco
que te adora todavía

........................................................................

AUTOR: NICOMEDES SANTA CRUZ.

miércoles, 13 de febrero de 2013

sin palabras y en silencio

Sin palabras y en secreto,
cómo sufren los que aman,
los que quieren en silencio,
porque te llevo en el alma
cómo si fueras un sueño.
Benditas sean las horas
que me traen a tu recuerdo,
cuando a solas y en mi cuarto
sin mirarte yo te veo.
Y ese viaje incansable
que se llama pensamiento,
que me sigue a todas partes
y me grita que te quiero.
Porque tú me has enseñado
a quererte desde lejos,
con los ojos, con el alma...
Sin palabras y en silencio.

martes, 12 de febrero de 2013

Apologize

http://www.youtube.com/watch?v=nJZNRsemIR4

Me sostengo de tu cuerda que me tiene a tres metros del suelo
estoy escuchando lo que me dices y no puedo hacer ningun sonido
tu me dices que me necesitas pero luego vienes y me dejas
Tu me dijiste que lo sientes pero no pensaste que volvería y diria...
es demasiado tarde para disculparse..ya es demasiado tarde.

miércoles, 23 de enero de 2013

frases


Existió una persona que podía entenderme. Pero fue, precisamente, la persona que maté.
Ernesto Sábato

somos como sombras en una luz apagada...invisibles

martes, 22 de enero de 2013

Sway by Bic Runga

No te pierdes, nunca te vayas
Yo debería ser muy inteligente para esto
Tu sabes que sale lo mejor de mí
Algunas veces, cuando tu y yo chocamos
Caigo en un océano de ti, sácame a tiempo
No dejes que me ahogue, déjame abajo
Yo digo que todo es por ti
Y aquí voy, perdiendo el control
Estoy practicando tu nombre para poder decirlo en tu rostro
No parece correcto, mirarte a los ojos
Dejar que todas las cosas que significas para mí
Caigan fuera de mi boca
Es de hecho la hora de decirte por qué
Digo que es infinitamente verdad

Di que te quedarás, no vengas y te vayas
Como lo haces
Muévete a mi manera, sí necesito saber 
Todo acerca de ti

Y no hay cura, y no hay manera de estar seguro
Porqué todo está de cabeza
Infundiendo tantas dudas
Me cansa tanto – me siento sin inspiración
Mi cabeza está luchando con mi corazón
Mi lógica ha sido despedazada
Y ahora todo de ha vuelto amargo
Se endulza cada tarde

Di que te quedarás, no vengas y te vayas
Como lo haces
Muévete a mi manera, sí necesito saber 
Todo acerca de ti

Di que te quedarás, no vengas y te vayas
Como lo haces
Muévete a mi manera, sí necesito saber 
Todo acerca de ti

Todo es por ti
Todo es por ti

Y ahora todo de ha vuelto amargo se endulza cada tarde
Es la hora de decirte por qué, digo que es infinitamente verdad

Di que te quedarás, no vengas y te vayas
Como lo haces
Muévete a mi manera, sí necesito saber 
Todo acerca de ti

Di que te quedarás, no vengas y te vayas
Como lo haces
Muévete a mi manera, sí necesito saber 
Todo acerca de ti



http://www.youtube.com/watch?v=Hfb2tygywdg